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Concurso de acreedores y trabajadores: qué pasa

martes 29 de septiembreActualizado el sábado 10 de octubreHablar por WhatsApp

El contrato no se extingue por concursar

Declarar el concurso no despide a nadie. Los contratos siguen vivos y la empresa sigue obligada a pagar las nóminas. Lo que cambia es quién decide y cómo: a partir de la declaración, las decisiones colectivas sobre la plantilla pasan por el juez del concurso.

Esa es la diferencia práctica con un despido colectivo fuera del concurso. Dentro, el expediente se tramita ante el juzgado que lleva el concurso, con la administración concursal como interlocutora y con un periodo de consultas con los representantes de los trabajadores.

El despido colectivo dentro del concurso

Si, una vez declarado el concurso, hay que reducir plantilla, suspender contratos o cambiar condiciones de trabajo de forma colectiva, la empresa no lo hace por su cuenta. Se pide al juez del concurso, y pueden pedirlo la administración concursal, el propio deudor o los trabajadores a través de sus representantes.

Se abre un periodo de consultas con los representantes de los trabajadores, de duración tasada. Si hay acuerdo, el juez lo aprueba salvo que aprecie fraude, dolo, coacción o abuso de derecho. Si no lo hay, decide el juez.

Las medidas que no alcanzan los umbrales de lo colectivo no pasan por este expediente y siguen las reglas laborales de siempre.

Lo que más se pregunta

Los salarios de los últimos treinta días
Tienen una consideración especial y se pagan con preferencia, dentro de los límites que marca la ley.
Los créditos contra la masa
Lo que se devenga después de declarado el concurso tiene un tratamiento distinto de lo anterior, y se paga a su vencimiento.
El FOGASA
Cubre salarios e indemnizaciones hasta unos topes legales, no la totalidad. Hay plazo para pedirlo y se pierde.
La antigüedad
En una venta de unidad productiva puede haber sucesión de empresa, con lo que eso significa para los contratos.

Cómo cobra el trabajador: el orden que marca la ley

Lo que se debe a la plantilla no se cobra todo igual. Depende de cuándo se generó y de qué es.

Los salarios de los últimos treinta días de trabajo efectivo antes de la declaración, hasta el doble del salario mínimo, se pagan de inmediato, en cuanto haya liquidez. Las nóminas que se devengan después de declarado el concurso, si la empresa sigue trabajando, son créditos contra la masa y se pagan a su vencimiento, antes que la deuda antigua.

El resto de los salarios atrasados y las indemnizaciones por extinción anteriores tienen privilegio general hasta un límite que la ley calcula a partir del salario mínimo; lo que lo supera queda como crédito ordinario. En la práctica, una parte se cobra antes que la mayoría de los acreedores y otra, si se cobra, llega tarde y reducida.

El FOGASA, en concreto

Qué cubre
Salarios pendientes e indemnizaciones por despido o extinción que la empresa no puede pagar por insolvencia o concurso.
Hasta dónde en salarios
Como máximo, ciento veinte días de salario, con un tope diario del doble del salario mínimo, incluida la parte proporcional de las pagas extra.
Hasta dónde en indemnizaciones
Hasta una anualidad, con un salario diario de cálculo que tampoco puede pasar del doble del salario mínimo.
Cómo se acredita la deuda
En un concurso, con el reconocimiento del crédito en el propio concurso. Lo habitual es aportar la certificación de la administración concursal.
El plazo
El derecho a pedirlo prescribe al año, contado desde la resolución que reconoce la deuda. Pasado ese plazo, se pierde.
Lo que no cubre
Lo que supera esos topes. Esa parte sigue siendo un crédito en el concurso, con la clasificación que le corresponda.

Si la empresa se vende

La venta de la unidad productiva es una de las salidas más frecuentes de un concurso, y la que más empleo conserva. A efectos laborales puede haber sucesión de empresa, y entonces el comprador se subroga en los contratos.

Es el juez del concurso quien declara si hay sucesión de empresa y con qué alcance. Qué deudas laborales anteriores asume el comprador tiene además reglas propias dentro del concurso, y se decide en la propia operación.

Para la plantilla, la conclusión práctica es la misma que en el resto del concurso: enterarse tarde sale caro. Los representantes de los trabajadores tienen que estar en esa negociación.

Si es usted trabajador: qué hacer

Guarde los papeles
Contrato, nóminas, el último recibo cobrado y cualquier comunicación de la empresa sobre retrasos.
Comunique lo que se le debe
Aunque los créditos laborales suelen constar en la documentación de la empresa, comunicarlos a la administración concursal en el mes siguiente a la publicación en el BOE evita sorpresas.
Compruebe la lista de acreedores
Si su crédito no aparece, o aparece por menos, hay un plazo corto para impugnarla.
Pida al FOGASA lo que cubre
Con el reconocimiento de su crédito y dentro del año.
No deje de ir a trabajar sin más
La extinción por impago se pide por el cauce correcto; irse por su cuenta puede tratarse como un abandono.

Si es usted la empresa: qué hacer

Siga pagando las nóminas
Las que se devengan después de la declaración se pagan a su vencimiento. Dejar de pagarlas agrava el problema y la posición del administrador.
No despida antes por su cuenta
Despedir justo antes del concurso sin poder pagar las indemnizaciones no ahorra nada: acaban como crédito en el concurso y en el FOGASA, con sus topes.
Prepare la lista de la plantilla
La solicitud de concurso la exige, con lo que se debe a cada trabajador.
Hable con los representantes
Si va a hacer falta un expediente colectivo, conviene que lo sepan por la empresa antes que por el registro.
Piense en la unidad productiva
Si el negocio tiene valor, venderlo en funcionamiento conserva empleo y suele dar más a los acreedores.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar de ir a trabajar si no me pagan?

Dejar de ir por su cuenta puede convertirse en un abandono. Hay vías para extinguir el contrato por impago con derecho a indemnización, pero se hacen por el cauce correcto y con plazos.

¿Cobraré la indemnización entera?

Depende del activo y del orden de pago. El FOGASA cubre hasta un tope; el resto queda como crédito en el concurso.

¿La empresa puede seguir abierta?

Sí. Muchos concursos se declaran con continuidad de la actividad, precisamente para conservar el valor y la plantilla.

¿Y si compran la empresa?

La venta de la unidad productiva es una salida frecuente. Qué pasa con cada contrato se decide en esa operación, y conviene estar dentro de la negociación y no enterarse después.

Por dónde seguir

Lo que supone el concurso para la empresa en tiempo y dinero está en cuánto dura y cuánto cuesta un concurso. Si la empresa es pequeña y tiene plantilla, revise si su cauce es el procedimiento especial para microempresas. Y si todavía hay margen, el plan de reestructuración deja fuera, en general, los créditos laborales.

Si es usted la empresa y tiene que decidir qué hacer con la plantilla antes o durante el concurso, escríbanos.